Para mis lectores

PARA MIS LECTORES

Las palabras se las lleva el viento, los hechos son forzados. Ambas, juntas o separadas, no significan nada. Y así empiezan mis pensamientos. No me hables si no te nace, no hagas algo si no te nace. El tiempo pone las cosas en su lugar, y es él mismo el que te demuestra la cruda realidad. No hay sentimientos. Digo una cosa bonita, 20 feas, hago una cosa bonita, 50 feas. No trates de convencerme de lo que no es. No creo en nada, y lo sabes, tú, lector, que me conoces, sabes que no confío en nada ni en nadie, y que digas lo que digas o hagas lo que hagas, no me lo voy a creer, porque primero, ni dices nada, ni haces nada, y segundo, lo que dices, no lo demuestras, lo que haces…¿qué haces? Ah ya, haces que me sienta sola, que soy un postre, no alcanzo ni para el segundo plato, no soy nada en tu vida, nada, lector, nada. Y si no es así realmente, pues es culpa mía, porque solo veo los extremos, lo malo, la negatividad, y te cansas, te cansas de mis comentarios, siempre lo mismo… estoy cansada… pero quién está cansado aquí? Tú? Yo? Todo es culpa mía verdad? Y tú no vas a dejar que nada de lo que yo sienta te afecte, ¿por qué? Porque te importa una… Esa es la realidad. Ni tus palabras, ni tus hechos cada mil ocasiones para demostrarme que me tienes un mínimo de aprecio. Pero es más fácil cansarse y echarme la culpa a mí que aceptar que a lo mejor, solo a lo mejor, quien tiene la culpa eres tú porque no tienes lo que hay que tener para salir al mundo y decir lo que eres, lo que soy, lo que somos. Piensa lo que quieras, lector, ódiame, cabréate, deja de hablarme, cúlpame, porque como soy yo la que tiene un trastorno y la que está loca, es más fácil tirarme la pelota. Todos hacéis lo mismo. Este mensaje no es para ti, lector, ni para ti, otro lector, ni para vosotros otros lectores, es para todos los lectores, los que me conocéis y los que no. Si queréis leer esto y pensar que mis palabras van hacia vosotros, es vuestro problema. Yo lo único que sé es que no soy nadie, no soy nadie ni para ti, ni mucho menos para mí. Sed felices, lectores.

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