Medicación

MEDICACIÓN

Los lectores de este artículo pueden ser de muchísimas clases. Pueden ser simples personas que llegaron hasta aquí interesados por el tema, pueden ser especialistas en el tema, ya sean psicólogos o psiquiatras, o estudiantes o pueden ser personas que padecen, al igual que yo, el trastorno límite de personalidad. Y como todo en esta vida, dependiendo desde el punto de mira, las cosas se verán de formas diferentes. Y eso es un poco lo que pasa con el TLP. Os pongo un ejemplo. Si tú te encuentras con una persona bipolar, esta persona tendrá un tratamiento para ello, o con un esquizofrénico, un depresivo mayor, ansiedad, etc., pero…

¿qué ocurre cuando te encuentras con un borderline? Una persona tan desequilibrada mentalmente, con esos extremos, esa ira, esa necesidad de hacerse daño o de matarse, esos impulsos que sustituyen con alcohol, sexo, drogas, compras compulsivas, cleptomanía, piromanía… ¿Cómo medicas a una persona así? ¿Os lo habéis preguntado alguna vez?

Bueno, obviamente como estudiante de psicología, hay una asignatura que es psicofarmacología, aunque todavía no la he cursado. Independientemente de esto, sabemos, y quien no lo sepa, ya informo, que los psicólogos, bajo ningún concepto, podemos medicar, para ello están los psiquiatras. Y yo, como ni soy psicóloga, ni psiquiatra, sino una borderline más, of voy a pasar una foto de mi pastillero con la medicación que tomo, y luego os daré mi opinión.

Bueno, la calidad no es muy buena, pero como veis, tomo tropecientas mil para el desayuno, comida, merienda, cena y cuando me voy a la cama, sin añadir los analgésicos para los dolores del pie.

Bien, como ya os he dicho en alguna ocasión, además de padecer borderline, también tengo un cuadro ansioso-depresivo. Estas son las 2 cosas diagnosticadas, que si yo me pusiera a diagnosticarme a mí misma… sacaría bastantes más cosas, pero en realidad no importa, como dicen, son etiquetas, de hecho, a los especialistas que me tratan, les gusta muy poco que me etiquete, y no entienden que ponerle nombre a algo que te está volviendo loca, es un alivio, pero qué van a entender ello.

Como tampoco entienden que no consiguen nada mandándome todas esas pastillas. ¿Piensan que mandándome todo ese manjar ya no tengo ansiedad, ni depresión, ni me autolesiono, ni tengo ganas de morirme de una p. vez, ni tengo la sensación de que me voy a volver loca en cualquier momento, que es una sensación que no se puede explicar pero se pasa fatal, que no tengo impulsos, gracias a dios, a mí sólo me ha dado por los atracones, que no tengo ira, mucha mucha muchísima ira, que no soy impulsiva, negativa, que no me odio con todo mi ser y que no planeo a cada instante cuándo encontrar el valor para mandarlo todo a la m. y pirarme de este mundo? ¿Cuántas veces he suplicado a mi psiquiatra que me mande más pastillas para calmar tanto dolor, tanta desazón, tanta irritación, tanto odio a mí misma, a mi cuerpo, a mi ser, que lo único que quiero es dormir y no despertar jamás? Obviamente lo último no lo va a permitir, pues aquí la eutanasia no está permitida, pero duérmeme, déjame que viva en paz, y eso sólo lo consigo durmiendo, sin ser consciente de mi vida. Desear que sea mañana para que pronto sea pasado y así será antes el día siguiente y así sucesivamente para llegue antes mi muerte o hasta que encuentre el p. valor de hacer lo que quiero hacer, que tantas veces he intentado y nunca ha resultado, pero que hay más formas… Pero dice que si me da más medicación, sería como inducirme al coma, pues dale!!!! Te lo suplico!!!

Y tantas pastillas para controlar lo que obviamente no está controlado. Y pensaréis… Seguramente si no tomaras nada de eso, estarías muchísimo peor. Pues si, os doy la razón, pero a lo mejor así encuentro el valor suficiente para hacer lo que todo el mundo sabe que tarde o temprano haré. Es como un drogadicto que se está desenganchando, pedazo de mono tendría, madre mía.

Y esa es mi pregunta sin respuesta, ¿para qué tanta medicación? Si todo sigue igual…

¡Un abrazo familia!

VOLVER

Deja un comentario