La comida

LA COMIDA

Querida familia, hoy toca un tema algo diferente pero no por ello menos importante. Si veis el título ya os podéis hacer una idea de qué va a tratar el tema, la comida. ¿Por qué hablo de la comida teniendo TLP? Y aquí es donde empieza mi experiencia respecto a este campo.

Como ya sabéis si habéis leído todas mis entradas del blog, en octubre del año pasado me realicé un bypass gástrico, reduciéndome el estómago a un 10% de su capacidad normal. ¿Por qué me hice esta cirugía? Sencillísimo. Hay mucha medicación para el TLP para muchas cosas, y muchas de ellas te hacen engordar, y eso me pasó a mí. Engordé muchísimo. No voy a decir pesos por vergüenza, pero si tuve que llegar a operarme es porque mi salud peligraba y podría morir, aparte del problema del pie, que cuanto más peso, más duele, y bueno, la obesidad en sí es muy mala para todo, no solo porque te vayas a morir, pero te hace que seas propenso a muchas otras enfermedades.

En mi caso, afortunadamente no me provocó nada, al menos de momento. Sigo en obesidad mórbida, pero me faltan poco más de 6 kg. para que eso cambie y sólo sea obesidad. En total llevo perdidos casi 35 kg., para que os hagáis una idea.

EL tema de la alimentación está siendo muy complicada. Ya sabéis que tuve problemas con el esófago cuando tuve la rectorragia y me realizaron la endoscopia, aparte de alguna negligencia médica por ahí que bueno… lo he dejado estar.

Cuando tuve ese problema en el esófago, no podía tomar absolutamente nada, ni siquiera agua, pero poco a poco y con paciencia y con tiempo, ahora por fin puedo comer algunos sólidos, no todos, pero algo es algo. He pasado por sólo líquidos, por purés, que los odio y bueno ahora ya cosillas sólidas.

¿Qué es lo que ocurre? Que yo engordé no solo por la medicación, sino porque como impulso, criterio diagnóstico del TLP, a mí me daba por comer. Y bueno, puedo decir que ahora estoy comiendo sano, menos, etc etc… 35 kg. no se pierden así como así. Pero hay momentos, por no decir siempre, que tengo el impulso, y como consecuencia, como o mucho, o muy rápido o las dos cosas, haciendo que mi esófago y mi estómago se resientan.

En alguna ocasión he tenido que provocarme el vómito, esto ya lo he contado en otras entradas. Pues hoy ha sido otro de esos días. No ha sido la cantidad, ha sido la velocidad, y es que no tengo el chip en la cabeza «come despacio, mastica mucho», etc etc.

Conclusión, tengo que luchar con el TLP, con los impulsos, con la ansiedad, con la vida, querer vivir y no conformarme sólo con sobrevivir. No puedo hacer todo esto. Estoy desanimada y triste. Fin de la historia.

¡Un abrazo familia!

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