Impulsos

IMPULSOS

  • Impulsividad en al menos 2 áreas que son potencialmente dañinas para sí mismo (por ejemplo: gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida).

Este es otro de los síntomas que encontraréis en la lista de los criterios diagnósticos. A esta lista podéis podéis acceder si pincháis AQUÍ o bien desde el menú.

Como he repetido hasta la saciedad y seguiré haciendo, para ser diagnosticado de TLP, hay que cumplir como mínimo 5 de los 9 criterios diagnósticos. Pues bien, la impulsividad es, desde mi punto de vista, uno de los que padece todo borderline.

En el DSM – V, es decir, el que está puesto en la cabecera, que es el oficial, hay algunos ejemplos, muy pocos, pero por otro lado están los que aparecen como comorbilidad, los cuales podéis encontrar o bien pinchando AQUÍ o también en el menú.

Pero tened cuidado, no hay que confundir impulsos propios del trastorno límite con otra enfermedad clínicamente diagnosticada que convive con la enfermedad principal, que en este caso es el TLP.

Y ahora pasamos a mis impulsos, lo cual no sé si dar gracias  o cabrearme. Pero vamos por partes.

Lo que puedo considerar como impulsos que se mencionan en el criterio son: conducción temeraria y atracones de comida, aunque tal vez debería de añadir gastos. Vamos a su explicación:

  • Conducción temeraria: cuando hablo de conducción temeraria no me refiero a que tenga ganas de ir a 200 km/h, hacer adelantamientos peligrosos (aunque esto sí se me ha pasado por la cabeza, pero jamás pondría en peligro la vida de otras personas). Cuando hablo de conducción temeraria me refiero por ejemplo, si se puede considerar como tal, primero, no debo conducir. La cantidad de medicación que tomo, que me mantienen en estado bastante ko, siempre me dan muchísimo sueño cuando conduzco porque además me gusta y me relaja, y eso es bastante peligroso (con esto me estoy jugando que me quiten el carnet de conducir ¿verdad?), pero que no cunda el pánico, porque me pongo mi música y me pongo a berrear (traducido:cantar) jejeje y eso me mantiene despierta. Así que ya sabéis, cuando haya fuertes tormentas, es que voy en carretera. De todas formas mis trayectos suelen ser de una hora poco más, que casi cuando quiera coger coche, ya he llegado, porque obviamente en ciudad no me pasa, tengo que estar atenta a muchas cosas y ahí sueño no me da. Hablo de si tengo que hacer un trayecto en el que tenga que ir en carretera de media o larga distancia, como dicen en los trenes jejeje.

Otra forma de considerar conducción temeraria se puede unir al deseo de muerte. Cuántas veces me he ido a carreteras con acantilados donde no hay ni un alma y he puesto el coche a 1000 para dar el volantazo y salirme de la carretera? En ese caso dudo que sobreviva, pero, ¿Quién tiene el valor? Unas veces no me he atrevido y en otra ocasión que estaba muy pero que muy mal, lo que hice fue bajar del coche, poner mi móvil debajo de una de las ruedas, y aplastar el móvil y después tirarlo a un canal. Dios, cómo se puede sentir tanto dolor, tanta soledad, tantas ganas de morir…

  • Atracones de comida: así estoy, que apenas quepo por una puerta, y es la pescailla que se muerde la cola. Porque cuanto más como, más gorda estoy, más odio mi cuerpo, más me odio, más me quiero morir y más impulsos tengo, y como ese es mi impulso, pues más como. Creo que me he explicado bien ¿no? Tampoco ayuda que las pastillas que tomo engorden, y que la gente te discrimine por mi obesidad, que nadie me quiera ni se fije en mí por mi físico, porque la gente es superficial. Y no os creáis que como porque tengo hambre, es simple ansiedad, ni más ni menos.
  • Gastos: esto lo he querido añadir porque la verdad… tengo muchos caprichos, pero me intento controlar porque no es que nos sobre el dinero que digamos, y lo que tenemos es de mi madre, y ya bastante mal me siento que me mantiene ella para encima ver que me gasto su dinero en cosas que no merecen la nena. En cualquier caso, cualquier cosa que sea para mí, es tirar el dinero.

Hoy hice compras por Amazon, gasté muchísimo dinero, pero es que ayer también, y me siento fatal. Ojalá tuviera mucho dinero. Luego pienso y digo… ¿para qué gastar tanto si me voy a quitar la vida un día de estos? Pero los días pasan y sigo aquí.

Y ya por último, por qué dar las gracias o cabrearme… pues bueno, podría dar las gracias porque no son impulsos demasiado destructivos, creo yo, pero por otro lado me cabreo porque si me hubiera dado por las drogas, el sexo y el alcohol, habría llevado una mala vida y seguramente me habría muerto de una sobredosis, o al menos lo habría intentado. Me declino más por lo segundo, pero no soy así.

Creo que esto es todo por hoy, si se me ocurre algo, lo añadiré, como he hecho en otras entradas, quitar… poner… esto al gusto del consumidor.

¡Un abrazo familia!

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