Entrevista a Alberto Álamo

ENTREVISTA A ALBERTO ÁLAMO

Buenas tardes familia. Esta entrada al blog es completamente diferente a lo que suelo postear y sobre todo muy interesante e importante para el TLP, para los que lo sufren, para los que lo estudian y en general para todo el mundo que quiera saber más sobre este trastorno. Hasta ahora he posteado entrevistas a psiquiatras, pero quiero dejar claro que el papel psicológico es incluso más importante que el farmacológico, por ello, en esta ocasión, he tenido el privilegio de poder entrevistar al psicólogo Alberto Álamo para que nos hable en primera persona sobre el Trastorno Límite de la Personalidad. Estoy segura de que todos aprenderemos muchísimo de este gran profesional.

  • Empezamos con una breve presentación sobre usted, sus estudios, másteres, especialidades, relación con el TLP, todo lo que se le ocurra que hable de usted.

Mi nombre es Alberto Álamo. Estudié Psicología en la Universidad de Salamanca y, tras ello, seguí formándome, obteniendo el Máster de Sexología en la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid y, finalmente, obtuve el Máster de Psicología General Sanitaria en la Universidad de Córdoba. Cuento con experiencia en terapia psicológica desde que terminé la carrera, y el haber estado trabajando en varios centros de Psicología me ha dado experiencia como terapeuta a la hora de tratar una amplia gama de casuísticas. En lo personal, desde que empecé a estudiar la carrera, siempre me han fascinado (desde un punto de vista clínico) los Trastornos de la Personalidad, ya que tienen unas características que los convierten en especialmente ambiguos, complejos y difíciles.

Concretamente, el Trastorno Límite de la Personalidad es uno de los trastornos en los que ya me fijé cuando estudiaba, porque tanto su diagnóstico como su tratamiento me parecieron complejos desde el primer momento que leí acerca de dicho trastorno.

  • Imagino que ha tenido varios pacientes con TLP, me gustaría saber si le llama especial atención este trastorno, y si es así, el motivo por el cual le resulta interesante.

Desde un punto de vista clínico, por el mero hecho de que el TLP pertenece al grupo de Trastornos de la Personalidad, ya lo convierte en un trastorno con unas ciertas características que lo convierten en complejo. Al igual que el resto de Trastornos de la Personalidad, el TLP tiene un carácter crónico (que no significa que sea “intratable” o que no se pueda conseguir tener una vida funcional). Además, el TLP tiene un rasgo de inestabilidad que supone, desde mi punto de vista, la mayor dificultad a la hora de tratarlo en consulta.

  • ¿Considera más complicado detectar un TLP que cualquier otro trastorno de personalidad? Si es así, especifique el motivo.

Sí, es uno de los trastornos que tienen un diagnóstico más complicado. Tal vez el trastorno antisocial de la personalidad pueda ser aún más porque puede ser llevado de una forma muy sigilosa y sin prácticamente afectar a las personas de alrededor de quien lo padece.

Sin embargo, la complicación de detectar el TLP reside en su ya comentado carácter inestable, pero también con que la inestabilidad en las relaciones y el afecto a veces aparece en cuadros mixtos. Es muy importante que exista una evaluación psicológica para un diagnóstico de TLP, ya que en el caso de este trastorno existe mucha “comorbilidad”. La comorbilidad hace referencia a que un trastorno no se da de forma exclusiva, sino con otro u otros trastornos que coexisten.

  • Si hablamos de bipolaridad, esquizofrenia, depresión, ansiedad… son trastornos que la sociedad conoce, pero si les mencionamos trastornos como el histriónico o el límite, que es el que nos compete, prácticamente nadie ha oído hablar de él, de hecho, ni siquiera saben que el famoso “borderline”, término que se usa de manera negativa y como ofensa, saben que en realidad estamos hablando de un trastorno muy serio como es el TLP, ¿cuál cree que es el motivo de la ignorancia de la sociedad ante este trastorno?

Es curioso porque los y las que nos hemos formado en Psicología estamos hartos y hartas de corregir a la gente que usa “borderline” dándole el significado peyorativo o negativo, asociado al uso de este anglicismo como referencia a la “inteligencia borderline” o inteligencia en el límite de determinadas puntuaciones. Sinceramente, habría que realizar alguna investigación acerca de la invisibilización del TLP, porque tal como dice en su pregunta, existen trastornos que afectan también de forma considerable a nuestro día a día que son más conocidos.

No sabría indicarle los motivos de su invisibilidad o desconocimiento entre la población. Sí que intuyo que es una cuestión de complejidad. Es decir, creo que los trastornos que tienen unas características concretas, que presentan cuadros diversos y muchas manifestaciones conductuales distintas son más difíciles de etiquetar en comparación con cuadros que presenten más homogeneidad en cuanto a sus manifestaciones conductuales, cognitivas o afectivas, tales como la depresión o la ansiedad.

  • El TLP tiene los siguientes síntomas, que, para conocimientos de todos, hemos de decir que de los 9 criterios, se deben cumplir un mínimo de 5 para poder ser diagnosticado. Estos criterios diagnósticos que se recogen en el DSM – V son los siguientes:

Esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginario.

Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por la alternativa entre los extremos de idealización y devaluación.

Alteración de la identidad: auto – imagen o sentido de sí mismo acusada y persistentemente inestable.

Impulsividad en al menos dos áreas que son potencialmente dañinas para sí mismos (ej.: gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida…).

Comportamientos intensos o amenazas suicidas recurrentes o comportamientos de automutilación.

Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (ej.: episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad que suelen durar unas horas y raras veces unos días).

Sentimientos crónicos de vacío.

Ira inapropiada e intensa o dificultades para controlar la ira (ej.: muestras frecuentes de mal genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).

Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves.

Hay lectores que me han preguntado lo que significan algunos de ellos, pues son términos algo técnicos y esto dificulta su comprensión. Me suelen preguntar por:

Alteración de la identidad: auto – imagen o sentido de sí mismo acusada y persistentemente inestable.

Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (ej.: episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad que suelen durar unas horas y raras veces unos días).

Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves.

¿Podría explicarnos brevemente y con palabras más coloquiales estos criterios?

  1. La alteración de la identidad tiene que ver con un concepto inherente al ser humano, que es nuestra percepción del “yo”. Al tener lenguaje, los humanos tenemos la capacidad de analizar elementos abstractos, y la identidad, que es el conjunto de ideas, juicios, imágenes, etc. que tenemos acerca de nosotros mismos, es algo que solemos ir construyendo en base a una serie de influencias de todo tipo. Aunque la identidad es algo que suele ir cambiando, los cambios naturales suelen ser progresivos y casi imperceptibles, pero en el TLP se dan cambios bruscos. Es decir, y explicado de una forma un poco más sencilla, la idea que una persona tiene de sí misma cambia con facilidad y de forma brusca en el caso de los TLP.
  2. La reactividad del estado de ánimo es el cómo reaccionamos ante nuestro entorno. Es decir, tiene que ver con las emociones que tenemos ante una determinada situación y el cómo expresamos estas.
  3. La ideación paranoide la conforman todas estas sensaciones de estar siendo perseguido, espiado o maltratado por alguien. Su carácter transitorio dentro del TLP es lo que diferencia este trastorno de otros en los que esta ideación se mantiene estable en el tiempo.
  • Teniendo en cuenta el poco conocimiento de este trastorno, cada vez que alguien me pregunta que le explique con mis palabras qué es, realmente no sé qué contestar para que lo entiendan. ¿Cómo podría explicar el trastorno de manera coloquial?

Las personas que no tienen formación en Psicología quizá necesiten más de una explicación. El TLP es complejo, no es fácil de explicar y a veces resulta hasta frustrante para quien trata de hacerlo. Siempre que trato de explicarlo me centro en sus dos rasgos más distintivos: las emociones y las relaciones interpersonales (y con uno mismo). Es decir, suelo decir que el TLP es un trastorno que presenta inestabilidad emocional (cambios en el estado de ánimo en poco tiempo) y que, de manera directamente relacionada, existen cambios en las relaciones interpersonales debido a esa inestabilidad.

  • Dentro de los síntomas por los que se diagnosticaría un TLP, hay algunos que no se mencionan, que no constan en el DSM-V y que sin embargo han comentado algunos pacientes que sufren de TLP. Le pongo el ejemplo de pérdida de memoria tras una fuerte crisis de tensión y estrés (esto fue el caso de una paciente que durante una gran discusión con sus familiares, perdió la memoria y al día siguiente no recordaba nada de la discusión). Otro de los casos han sido las alucinaciones, en este caso fueron auditivas y olfativas. También se dan casos de despersonalización y desrealización. ¿Cómo se explican todos estos síntomas dentro del TLP?

Efectivamente, y esos son tan solo algunos ejemplos que me ha puesto de síntomas o signos que no aparecen en el manual. Cuando uno va cogiendo experiencia en la práctica clínica descubre que lo que viene en los libros no es exactamente lo que nos encontramos en las consultas. Tal como comentaba antes, el TLP es tan complejo porque presenta mucha diversidad. De hecho, cuando existen casos de comorbilidad, pueden darse grandes dificultades para elaborar un diagnóstico acertado, ya que existen muchos síntomas pertenecientes a dos o más trastornos que figuran en el DSM-5 o el CIE-10.

Desde mi humilde punto de vista, los manuales diagnósticos han de servirnos como una guía, pero no como una verdad incontestable. De hecho, ante determinados casos que presentan mucha complejidad, más que tratar de etiquetar a esa persona que los padece de TLP o de otro trastorno, es más interesante el trabajo sin etiquetas, jerarquizando los síntomas que más dificultan el día a día de la persona, y trabajando terapéuticamente sobre ellos.

  • Hay algunos términos mencionados anteriormente que los lectores también me han preguntado por su significado, como son la despersonalización y la desrealización. ¿Podría explicar en términos básicos y para todos los públicos qué son?

Explicado desde una terminología básica, la despersonalización es una sensación que quien la vive, parece estar separado de su propio ser. Es decir, es como si la persona sintiera que está separada de su propio cuerpo.

La desrealización tiene que ver con nuestra percepción de la realidad. Quienes la viven, experimentan sensaciones tales como rareza ante todo lo que le rodea, incredulidad o frialdad en todo lo que perciben, por no ser considerado como “real”.

  • ¿Ha notado que haya aumentado el número de pacientes con TLP en su consulta según va pasando el tiempo o más o menos se mantiene en la misma línea?

Con el paso del tiempo, este trastorno va visibilizándose. En España cada vez hay más recursos para tratarlo, y desde la sanidad pública se abordan cada vez más. En las consultas privadas no tenemos la capacidad para medir si existe más o menos afectación porque muchas personas que tienen un TLP pero que no han recibido ningún diagnóstico, suelen recibirlo tras pasar algún episodio intenso y acudir de urgencia a algún centro de salud.

  • Hay una duda que me surge como persona diagnosticada de TLP y un cuadro ansioso – depresivo crónico. ¿Los TLP tienen ansiedad, depresión o un cuadro ansioso – depresivo siempre, pero no todas las personas que tienen ansiedad, depresión o el cuadro mencionado tienen por qué tener TLP? ¿Es esto correcto? ¿Podría explicarnos un poco estas combinaciones?

Tal como le decía anteriormente, la comorbilidad en el TLP es más frecuente que en la mayoría de trastornos. Esto hace que se presenten muchos cuadros mixtos. De hecho, es raro ver a alguien que cumpla los 9 criterios diagnósticos del TLP y que no cumpla ningún otro de otros trastornos.

Exacto, tal como usted dice, una persona puede tener un cuadro ansioso y depresivo, pero no tener por qué tener un TLP. De hecho, el cómo se den esos cuadros en términos de intensidad, tiempo y afectación en las áreas de la vida de la persona determinará si se trata de un TLP o de otro trastorno. En los trastornos bipolares se dan también cuadros de este tipo pero el curso del trastorno es muy diferente al del TLP.

  • ¿Qué tipo de terapias existen hoy en día para tratar el TLP?

Existen multitud, y desde hace pocos años, desde el cuestionamiento de ciertas terapias por ser consideradas por muchos como poco eficaces o incluso estafas, se viene investigando qué tipo de terapia es la mejor para tratar el TLP.

La terapia psicológica cognitivo-conductual combinada con psicofarmacología para tratar la sintomatología más grave y siempre bajo supervisión de un profesional son las intervenciones más frecuentes. De hecho, una terapia cognitivo-conductual específica usada para el TLP es la terapia dialéctica conductual, que ofrece toda una serie de herramientas para desarrollar habilidades sociales que ofrezcan más garantías al afrontar situaciones estresantes o que pueden alterar el estado de ánimo, y que además reducen las conductas suicidas.

  • ¿De qué depende que use un tratamiento u otro?

El uso de la terapia dialéctica conductual es muy frecuente y en los TLPs es la terapia que más se usa. Quizá la variabilidad depende mucho de la casuística de cada persona con TLP. Es decir, según los síntomas, cuando se establece una terapia mixta con farmacología, lo que seguramente tenga más variaciones será la parte farmacológica, en tanto que habrá que adaptar esta a una serie de variables somáticas de la persona en cuestiónSe sabe que no hay medicación para el TLP, ¿sabe si se está investigando al respecto? Pues es bastante complicado encontrar una medicación que cure o más bien trate o calme los síntomas del trastorno.

Me consta que sí, que se investiga y se lleva investigando desde hace tiempo, pero tal vez por su diversidad, no existe aún algo que pueda reducir en su totalidad los síntomas de todos o de la mayoría de pacientes con TLP.

  • ¿Qué opina sobre la cantidad de medicación que toman la mayoría de los pacientes que padecen TLP?

En ocasiones se sobre medica el TLP debido a una falta de recursos humanos en las consultas públicas de psicología, entiendo que la medicación es el “camino fácil”. Pero las repercusiones de la sobre medicación pueden ser muy malas.

  • ¿Qué opina sobre que haya un tratamiento farmacológico y un tratamiento terapéutico conjunto? ¿Considera alguno más importante que otro?

Depende del caso, pero lo que es seguro es que un tratamiento farmacológico sin un tratamiento psicológico es prácticamente inútil.

  • Se ha visto en muchos programas nuevos de centros que se dedican a trastornos de personalidad que el mindfulness tiene muy buenos resultados en el TLP, ¿qué opina sobre este nuevo método?

A raíz de la inclusión en nuestra forma de hacer terapia de las terapias de tercera generación, y en concreto nuevas técnicas como el Mindfulness, se está empezando a ver que estas cuentan con buenos resultados en muchas poblaciones con casuísticas distintas. Parece ser que el mindfulness tiene buenos resultados, pero hay que seguir investigando, ya que se ha empezado a incorporar hace no demasiado tiempo.

  • El papel de la familia es muy importante, ¿qué consejo daría a los familiares de un paciente diagnosticado con TLP?

Enfatizaría en su carácter de trastorno, porque existen casos en los que los familiares no creen que el comportamiento de la persona con TLP sea un trastorno, y lo atribuyen a otros factores que tienen que ver con la voluntad de la persona en cuestión. De hecho, el trabajo que he realizado con personas con TLP también ha incluido a familia, ya que dentro de un núcleo familiar con una persona con TLP, hay muchos aspectos a trabajar en conjunto, como la expresión emocional.

  • ¿Qué opina sobre el CIE – 10 y sus diferencias con el DSM – V? ¿Tiene preferencia por alguno de ellos? Si es así, ¿podría decirnos por cuál y el motivo?

Suelo mirar ambos manuales. Pero, no suelo ser excesivamente riguroso con sus criterios, porque después nos encontramos con una realidad mucho más compleja. Además, es cuanto menos para reflexionar que cada nueva versión de estos manuales sea más extensa que la anterior, porque se intuye una cierta patologización de conductas que no tienen por qué ser patológicas.

  • ¿Considera más complicado detectar un TLP que cualquier otro trastorno de personalidad? Si es así, especifique el motivo.

Lo considero complicado, pero no considero que sea el más complicado. Otros trastornos, tal como comentaba con anterioridad, como el Trastorno Antisocial de la Personalidad, son más difícilmente detectables en muchas ocasiones. La dificultad que presenta este es la comorbilidad con otros cuadros referentes al estado de ánimo y a la ansiedad.

  • Y para finalizar, una pregunta que nos hacemos todos los sufrimos de TLP, familiares, amistades, etc., ¿cree que el TLP tiene cura completa?

A día de hoy, con los recursos que tenemos, estamos en condiciones de evocar cambios lo suficientemente significativos en las personas con TLP para que lleven una vida completamente funcional, pero el término “cura” no lo emplearía para este caso, ya que este, como el resto de Trastornos de la Personalidad, tienden a ser crónicos.

Muchas gracias por su atención. Le agradezco enormemente que haya respondido a esta entrevista. Sinceramente, desde mi punto de vista, ha sido una de las mejores entrevistas que he realizado, por no decir la mejor, pues se ha expresado con una claridad pasmosa que creo que llegará a todo el mundo, incluso a aquellos que no tengan conocimientos psicológicos o médicos, etc. De nuevo, muchísimas gracias por su colaboración.

¡Un abrazo familia!

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