Cortes sin motivos

CORTES SIN MOTIVOS

¡Hola familia!

¿Qué tal os va la vida? Espero que bien, sobre todo ahora que llega el calorcito, que son más largos los días, que apetece más estar en la calle, disfrutar del sol, tomar vitamina D de éste, poder tomarte algo en una terracita en compañía de familia, amigos, conocidos, reírte, no tener que estudiar algunos de los lectores, desconectar… vamos lo que yo llamo disfrutar de la vida un poco, lo que yo no hago, ¿por qué? Tengo que estudiar, tengo ansiedad, me duermo por las esquinas, no me apetece levantarme de la cama ni vivir, ni disfrutar. ¿Y por qué no quiero disfrutar? No es que no quiera, simplemente no sé hacerlo. Ni siquiera cosas placenteras, cosas buenas que me pasen en la vida, cosas que deberían alegrarme, hacer que esté un poco mejor… no hay nada que consiga todo esto. No sé lo que es disfrutar. Y empiezan los problemas…

Los problemas conmigo misma, con esta sensación de ansiedad continua, encima con un gripazo para morirse, que me duele todo el cuerpo, sin voz, sin poder respirar bien… millonadas de pérdidas de defensas que están haciendo que mi cuerpo, en todos los sentidos, esté como un trapo viejo tirado en la esquina de una callejuela.

A parte, debo añadir que cuando estoy así, no sólo porque mi ansiedad aumente, sino porque las hormonas se me revolucionan, siempre siempre para mal, y así he terminado, peleando con todo el mundo, dejando a mi pareja cada 2 x 3… y comienzan las rumiaciones. Rumiaciones con desaparecer, con hacerme daño, con la idea de que nadie me quiere, de que la gente estaría mucho mejor sin mí, aunque tampoco es que pinte mucho en este mundo. Una amiga y mi pareja, y parad de contar.

No he podido continuar con esta sistuación que me descontrola, que no sé cómo dominar, cómo manejar, y en uno de estos pensamientos típicos de querer sentir daño físico para no sentir daño psicológico (este es el motivo por el que nos hacemos daño), otras veces lo he controlado, pero esta vez no ha podido ser, ¿por qué? Pues no tengo ni idea, sinceramente.

Igual que tengo ansiedad sin motivo, he llegado al punto de necesitar hacerme ese daño también sin motivo, y todo el daño que me hago, ya no tiene motivo.

Han sido 5 cortes, obviamente son superficiales, aunque uno es un poquito más profundo, pero tenían que ser 5, por el toc numérico… ¿conocéis el mío? 1, 3, 5, 8, 10, 12, 15, 18, 20, 22, 25, 28, 30…. y así siempre. No me pongas el volumen al 27 porque me pongo nerviosa, o 25 o 28. Nada, esto es una tontería, o eso parece ¿no? Y con 5 paré porque mi pareja me lo rogó. Lo hizo desde el principio pero tuve que seguir, y quise seguir más de 5, y quiero seguir hoy en día, ahora mismo empezando de 0.

La verdad es que es un vicio, como tabajo, te fumas uno y quieres más, te cortas una vez y quieres más, no puedes parar una vez que empiezas… Y lucho cada día por no hacerlo… porque aunque tengo ansiedad siempre, esto hace que tenga más ansiedad… Orgggggg, qué locura de mente. ¿Alguien me la cambia?

¡Un abrazo familia!

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