Causas

Este apartado es muy importante, pues por un lado nos ha ayudado a encontrar tratamientos para el Trastorno Límite de Personalidad, y por otro lado porque podemos evitar situaciones futuras tanto de este trastorno como de muchos otros trastornos de personalidad.

En términos generales, hay 2 factores que están interrelacionados que contribuyen al desarrollo de la personalidad, por tanto, al desarrollo de los trastornos de personalidad:

1. Factores ambientales: es decir, la experiencia de la vida de las personas, en particular las experiencias de la primera infancia.

2. Factores biológicos: es decir, la composición genética y el temperamento.

La genética de las personas y sus experiencias vitales tempranas interactúan de manera compleja para influir en el desarrollo de su personalidad y, posteriormente, en su vulnerabilidad a desarrollar trastornos de personalidad.

Numerosas investigaciones y observaciones clínicas apoyan la idea de que las experiencias de la infancia juegan un papel importante en el desarrollo de rasgos de personalidad y trastornos de personalidad.

Las experiencias infantiles traumáticas, como el buso físico, sexual o emocional y el abandono, han sido identificada como factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que se desarrolle un trastorno de personalidad. Pero otras experiencias adversas en la infancia también pueden aumentar el riesgo de las personas de desarrollar características de un trastorno de personalidad.

En un estudio que realizaron Mosquera, Gonzalez, Eiriz, Bello, Soto, Baldomir, Fernandez & Vazquez en el año 2013, se sacaron los siguientes datos:

  • No se hablaba de sentimientos abiertamente.
  • De niño nadie se daba cuenta de cómo se sentía.
  • Sentirse inseguros en la infancia.
  • Gritos frecuentes en el hogar.
  • Apenas había risa y diversión en el hogar.
  • En casa ocurrían tantas cosas que intentaba ser invisible.
  • Sensación de que sus preocupaciones no importaban.
  • Hiciera lo que hiciera nunca era suficiente.
  • Progenitores ausentes emocionalmente.
  • Progenitor o cuidador violento
  • Falta de refuerzo positivo.
  • Eran ridiculizados (humillados) por sus familias al expresar una idea o emoción.
  • Los adultos de la familia les contaban o hacían participes de sus problemas.
  • Insultos con frecuencia como inútil, estúpido, vago.
  • Abuso sexual.

También hay tipos de apego que considero importantes que haya que mencionar pues ello también puede afectar a la aparición o no de los Trastornos de Personalidad. Sólo haré una mención. Si deseáis saber más al respecto, contactad conmigo. Estos son:

  • Apego seguro.
  • Apego inseguro – evitativo.
  • Apego inseguro – ambivalente / preocupado.
  • Desorganizado.

Hay por tanto, una desregulación en la edad adulta fruto de los factores que influyen en el ser humano, como dijimos, desde la primera infancia que se traduce en lo siguiente:

  • Si de pequeños no han aprendido a diferenciar las emociones propias de las de los demás, tenderán a seguir haciendo lo mismo de adultos.
  • Las personas con problemas de apego suelen llegar a conclusiones sobre lo que piensan y sienten los demás en función de su propio estado emocional repitiendo lo que han aprendido (responden tal y como hacían sus progenitores cuando ellos eran los niños).
  • Una persona con apego inseguro o desorganizado suele tener muchas dificultades para hacer frente a los problemas de manera efectiva y tiende a recurrir a la acción impulsiva.

Y el problema no queda sólo aquí, sino que los niños que sufren cualquier tipo de abuso, tienden a interiorizar los mensajes de trato de como les trataron a ellos, por ejemplo,  si los pacientes han sido castigados al expresar o sentir una emoción determinada, tenderán a hacer lo mismo cuando sean adultos. Están las típica frases que muchos niños han tenido que escuchar y que ahora se creen sólo por el hecho de que cuando eran niños, alguien se lo decía repetidamente:

  • Eres un inútil.
  • No le importas a nadie.
  • Eres un fracaso.
  • No tendrías que haber nacido; estás mejor muerto.
  • No puede confiar en nadie; todos te harán daño.
  • Nadie te querrá si te conoce de verdad.
  • No sirves para nada.

Estimados lectores, ¿cómo creéis que se puede sentir un niño inofensivo, que tendría que estar creciendo con todo el amor y el cariño de sus allegados, con afecto, amor, ternura, creyendo en sí mismo, en su potencial, en sus capacidades, etc., porque todo eso hará que cuando sea un adulto, pensará así, porque es lo que le han inculcado, y no en todo lo descrito en este artículo?

Y lo tienes tan metido dentro, tan intrínseco, que ya forma parte de ti, y ahora tienes o TLP y cualquier otro trastorno de personalidad. Es cierto que hay factores ambientales, pero la mayoría son factores biológicos. Pido reflexionen sobre ello, y si por lo que sea tienen ocasión de cambiar la vida de alguien con mis palabras, ruego las tengan en cuenta. La salud mental de un niño está en nuestras manos, en los adultos.

Espero que os haya gustado este artículo.